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¿Uno de nuestros secretos de fitness? Haz las maletas

Una de las maneras más fáciles que he encontrado para ayudar a mantener el rumbo de los entrenamientos es preparar mi bolsa de gimnasio o preparar mi ropa de ejercicio la noche anterior. Tanto si salgo a correr al aire libre como si voy a la máquina elíptica en casa o a una clase en el gimnasio después del trabajo, me aseguro de tener todo lo que necesito en un solo lugar, desde la ropa hasta la música y el calzado. Parece sencillo, pero tener esa ropa preparada para salir no sólo es un recordatorio visual de mi compromiso, sino que acaba con cualquier excusa de no estar preparada para salir o de no tener tiempo para recoger lo que necesito para hacer ejercicio.

Para los entrenamientos matutinos, esto es especialmente útil, ya que la mayoría de nosotros tendemos a estar aturdidos, incluso después de haber pulsado el botón de repetición una o dos veces. Yo pongo mi ropa en el baño, que suele ser mi primera parada al salir de la cama. A veces incluso empiezo a vestirme cuando todavía no estoy segura de querer hacer ejercicio. Pero funciona: una vez que me visto para hacer ejercicio, nunca he dejado de moverme.

La planificación previa, sencilla pero eficaz, mejora la adherencia, maximiza la productividad (no se pierde tiempo buscando los auriculares) y beneficia al cuerpo y a la mente.